viernes, 2 de abril de 2010

HACIA LA PASCUA

Getsemaní


Jesús, muy limitado, muy pobre, muy doliente y muy hombre, entra en agonía, es decir, en la “lucha” y batalla que se da en el corazón humano que, en plena juventud, siente el temor de romperse.



Y, tímidamente grita al Padre: “¡si se puede, quítame esto!”



Prendimiento



Es de noche. La luna llena de la Pascua ilumina curiosamente la noche más triste de la historia y con un beso, el traidor sella la entrega: “¡Maestro!”



La única respuesta de Jesús es una palabra que resuena entre los árboles del bosque: “amigo”.



Juzgado



Amarrado como un malhechor, entre antorchas y palos que han traído, llevan al juez de vivos y muertos para que lo juzguen los responsables de la justicia de Israel y esos hombres, los que tenían que ser testigos ý defensores de la verdad, concluyen que Dios es “reo de muerte” (no quisieron entender que era Dios)..



Burlado



Unos hombres serviles y aduladores maltratan a Jesús para que gocen sus jefes.



Le ponen por cetro una caña y, amarrando ramas de espinos, forman una corona. Le golpean y se burlan.



No saben que un día esa caña será un cetro de oro y la corona de espinas serán perlas engarzadas.



Por la calle de la amargura



Se llama de la amargura esta calle porque al ajusticiado le acompaña un rosario de corazones llenos de dolor, de amargura y muchas veces rabia e impotencia.



En este viernes “Cristo Camino” va por la calle de la amargura entre empellones e insultos, con el corazón herido y los labios sellados.



Calvario



La roca del pequeño cerro tiene forma de calavera.



La tradición dijo que ahí mismo estuvo enterrado el primer hombre, Adán. Como quiera que haya sido. Ese pequeño cerro es simbólico y hoy chorrea salvación para el mundo entero.



La cruz



Brazos abiertos al perdón y a la misericordia.



Jesús ya nunca podrá cerrar Él mismo sus brazos. Se los cerrarán para enterrarlo.



Pero se quedó así para siempre, y en esa postura preside las misas de todo el mundo.



Testamento



Siete frases llenas de sentimiento de fe, de amor, de esperanza para sí mismo y para los demás.



Jesús perdona a los asesinos y al ladrón. Nos deja su Madre. Nos habla del doloroso vacío de Dios y se despide, seguro de sí mismo, poniéndose en los brazos del Padre.



Junto a la cruz aprendemos que muriendo se vive para siempre.



Lanzada



Abren su pecho para ver qué tenía dentro y brota agua, limpieza bautismal, y sangre de la nueva y eterna alianza, entregada en la eucaristía.



Enterrado



Se acabó todo. Un hombre ha muerto. Está enterrado y sellado el sepulcro.



Cierto que pudieron matar y enterrar a un hombre, pero se equivocaron pensando que podrían enterrar la divinidad.



Sepulcro vacío



A la pena y casi desesperación de los seguidores de Jesús, sigue la duda. ¿Qué habrá pasado? Y comienzan a recordar: “Al tercer día resucitaré”.



Resucitado



Vuelve a encontrarse con sus amigos.



Les da el Espíritu Santo para perdonar. Los envía a predicar.



Y les deja este mensaje lleno de un gozo inmenso: “¡Me voy al Padre!”



Ascensión



Subió a los cielos y está sentado esperándonos.



Es el verdadero Jesús, Dios y hombre.



Divinidad omnipotente y hombre glorificado.



Jesús completó su pascua. Está feliz en la casa del Padre.



Siguiendo la Pascua de Jesús aprendemos que Él es el Camino, la Verdad y la Vida.



José Ignacio Alemany Grau, Obispo
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