lunes, 30 de septiembre de 2013

Palabras que son consuelo para nuestras aflicciones y dolores


Extraordinarias palabras de nuestra Madre este mes de septiembre. Mientras las leía pensaba en las angustias que vivimos a diario, y como Ella nos da la fórmula perfecta para desprendernos de las ataduras a las cosas del mundo: la oración. Ella nos invita a la oración como puerta a la felicidad en la tierra, pero también como puerta al Cielo. La oración nos abre a la verdadera sabiduría, la de comprender que estamos invitados a la santidad. La parte final del mensaje a Mirjana nos invita a recordar que sin las manos consagradas de los sacerdotes no podemos esperar el Triunfo de su Corazón Inmaculado. Meditemos en sus palabras, son inspiradas por Dios, porque Ella es Su Enviada.
 
Mensaje del 25 de septiembre de 2013
 
“¡Queridos hijos! También hoy los invito a la oración. Que vuestra relación con la oración sea cotidiana. La oración hace milagros en ustedes y a través de ustedes, por eso hijitos, que la oración sea alegría para ustedes. Así entonces, su relación con la vida será más profunda y más abierta, y comprenderán que la vida es un don para cada uno de ustedes. Gracias por haber respondido a mi llamado.”
 
Mensaje del 2 de septiembre de 2013 dado a Mirjana
 
“¡Queridos hijos, os amo a todos! Todos vosotros, todos mis hijos, todos estáis en mi Corazón. Todos vosotros tenéis mi amor maternal y deseo llevaros a todos al conocimiento de la alegría de Dios. ¡Es por eso que os llamo! Necesito apóstoles humildes que, con un corazón abierto, acepten la Palabra de Dios y ayuden a los demás para que, con la Palabra de Dios, puedan comprender el sentido de sus vidas. Para hacer eso, hijos míos, debéis aprender, por medio de la oración y del ayuno, a escuchar con el corazón y aprender a someteros. Debéis aprender a apartar de vosotros todo lo que os aleja de la Palabra de Dios y solamente anhelar lo que os acerca. ¡NO TEMÁIS, YO ESTOY AQUÍ, NO ESTÁIS SOLOS! Oro al Espíritu Santo para que os renueve y fortalezca. Oro al Espíritu Santo para que, mientras ayudáis a los demás, también vosotros seáis sanados. Le pido que mediante El, seáis hijos de Dios y apóstoles míos.”
 
Luego la Virgen dijo con gran preocupación:
 
“Por Jesús, por Mi Hijo, amad a aquellos que Él ha llamado, y anhelad sólo la bendición de esas manos que El consagró. ¡No permitáis que el mal impere! Repito de nuevo: sólo con vuestros pastores mi Corazón triunfará. No permitáis al mal que os separe de vuestros pastores. ¡Os doy las gracias.”
 
Publicar un comentario