lunes, 21 de diciembre de 2015

(117) Inconveniencias Eclesiales I: la Ecoproyección sobre el Vaticano


En este post quisiera reflexionar sobre la inconveniencia de “Fiat lux: Iluminar nuestra casa común”, la proyección de imágenes y sonidos realizada en la noche del martes 8 de diciembre en el Vaticano, sobre la fachada y la cúpula de la Basílica de San Pedro, con motivo de la inauguración del Jubileo de la Misericordia.
Voy a ceñirme a las imágenes, y omito comentar los autores y promotores de este evento.
 
I.- LA PROYECCIÓN COMO EVENTO ECLESIAL
La proyección ha sido presentada como evento eclesial. Por lo tanto, de alguna manera, la Iglesia ha asumido como propio el contenido y la perspectiva de la misma. Lo cual, en nuestra opinión, es una inconveniencia. Porque esta presentación de imágenes no fomenta una espiritualidad creacional, propia del cristianismo. Lo veremos más adelante. Por lo pronto, hacemos notar lo inoportuno de asumir eclesialmente un documento visual y sonoro no específicamente cristiano.
Pudimos conocer esta interpretación eclesial del evento por ejemplo en Aciprensa,aquí:
“VATICANO, 04 Dic. 15 / 10:47 am (ACI).- El Vaticano ha presentado esta mañana a los medios de comunicación el Jubileo Extraordinario de la Misericordia, uno de los acontecimientos más importantes en la historia de la Iglesia y en el Pontificado del Papa Francisco. Entre las novedades están el rezo del Rosario cada tarde en la Plaza de San Pedro o un novedoso espectáculo de luces e imágenes el mismo día de su inauguración.”
La proyección es presentada como acontecimiento eclesial, junto al rezo del Rosario.
Monseñor Rino Fisichella, presidente del Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización, presentó el viernes por la mañana a la prensa los últimos detalles del Jubileo de la Misericordia, y entre diversos actos eclesiales, como por ejemplo:
Lectura de algunos fragmentos de Dei Verbum, Lumen Gentium, Sacrosanctum Concilium y Gaudium et Spes, y dos textos de Unitatis Redintegratio, sobre el ecumenismo, y de Dignitatis humanae; además, celebración eucarística que se iniciará procesionando el Evangelio preparado especialmente para el Jubileo por el padre Rupnik; la apertura de la Puerta Santa, y la proyección “Fiat lux: Illuminating Our Common Home”.
Así lo cuenta por ejemplo la agencia de noticias Zenit, aquí:
«Monseñor Fisichella ha explicado que tendrá lugar en la plaza de San Pedro a partir de las 9:30 horas. Será introducida por la lectura de algunos fragmentos de las cuatro constituciones conciliares (…) Tal y como ha indicado el presidente del Dicasterio para la Nueva Evangelización, la celebración eucarística se iniciará llevando procesionalmente el Evangeliario preparado especialmente para el Jubileo por el padre Rupnik y publicado por la editorial San Pablo. Una obra de arte que lleva sobre la cubierta una reproducción en mosaico del logotipo del Jubileo. (…) 
«Otro acto organizado para la tarde del día 8 de diciembre, es la presentación titulada “Fiat lux: Illuminating Our Common Home” que tendrá lugar en la plaza de San Pedro. Se trata de una proyección de fotografías sobre la fachada y la cúpula, sacadas del repertorio de algunos de los grandes fotógrafos del mundo, que presentan imágenes inspiradas en la misericordia, la humanidad, el mundo natural y el cambio climático. El espectáculo será ofrecido por la Word Bank Group (Connect4Climate), de Paul G. Allen’s Vulcan Productions, de la Fundación Li Ka-shing y del Okeanos.»
Asumir eclesialmente una proyección sobre el cambio climático no puede traer sino inconvenientes.
Proyectar en gigantescas imágenes hipótesis ecopolíticas de cuestionable cientificidad, y nula identidad cristiana, sobre la fachada donde se celebran canonizaciones, es una imprudencia y una profanación. En una sociedad donde el sentido de lo sagrado se ha perdido, o está en vías de extinción, este tipo de documentos visuales posee un gran poder desacralizador, que sólo puede tener efectos negativos sobre la fe de los creyentes. Veamos por qué.
 
II.- LA PROYECCIÓN EN SÍ MISMA
Armado de una gran paciencia, estuve visionando la proyección entera, aquí:
Comienza el video contemplando cómo se disuelve el Vaticano en chorreones líquidos. Parece que se descompone en un mágico fluir.
Luego veo palomas blancas luminosas. ¿Será una referencia al Espíritu Santo? No, porque se van viendo más de cinco, rodeadas de un halo como espiritual.
Un león gigantesco, que ocupa toda la fachada; luego una cabeza de mono, y un tucán. Desfilan más criaturas.
Se suceden imágenes de todo tipo de criaturas, en arbitraria yuxtaposición. El Vaticano parece deshacerse en nubes, en olas. Y empiezan imágenes de los fondos marinos. La basílica parece un acuario. Y a continuación aves, elefantes, jirafas, panorámicas africanas.
En el minuto treinta y pico los hielos se deshacen. Y aparece el desierto. Un basurero de móviles, aviones de guerra, humo negro de fábricas, el movimiento de las grandes carreteras, grandes muchedumbres unidas formando entre todos una torre (¿todos juntos lo conseguiremos?), un campesino, sol entre nubes, ¿? ¿es Dios o no es Dios?, gentes de diversas culturas exóticas, monjes budistas paseando, culturas lejanas, otra vez el hielo, los pingüinos, indígenas de culturas primitivas con cara feroz, aborígenes, loros, panorámicas selváticas, un felino gigante, un gorila, imágenes tribales, insectos y flores que se abren a cámara rápida, mariposas en movimiento relajante, cual película de spá; de nuevo los fondos marinos, ballenas, un gran delfín, el ojo del pez, una morena, un pez payaso, más criaturas marinas, filamentos de medusas…
Finalmente, alteraciones cromáticas y formales de la fachada del Vaticano, que la hacen parecer otro templo, tal vez oriental.
No hay en las proyecciones referencia alguna a Cristo.Tampoco se muestra el mal presente en la naturaleza, la jerarquía y el orden de los seres, la deformidad debida al pecado original, por el que entró la corrupción, la enfermedad, la muerte y el mal en la Creación.
Sólo están presente males sistémicos (tecnología, contaminación) e hipótesis ecológicas (cambio climático). Respecto a lo sagrado, hay referencia a religiones naturales (ejemplo budismo) y culturas exóticas.
 
III.- LA PROYECCIÓN Y  LA VISIÓN CRISTIANA DE LA CREACIÓN. JERARQUÍA FRENTE A YUXTAPOSICIÓN
En la proyección eclesial, —que es lo que ha pretendido ser—, resalta notablemente una visión no jerárquica de la Creación: en la película, las imágenes de todo tipo de seres vivos se suceden sin ningún criterio, yuxtaponiéndose en una sucesión temporal donde se renuncia a todo criterio de valor. Así, las referencia a la primacía del hombre no existen, y la propia jerarquía del orden natural tampoco.
El cristianismo, sin embargo, a partir del dato revelado, ha de proponer un auténtica espiritualidad creacional que está ausente en la película. Pues el cristiano participa del amor del Creador, que «vio era muy bueno cuanto había hecho» (Gén 1, 31).
El desprecio budista por lo creado no existe en el cristianismo. El cristiano sabe que las cosas tienen su verdadera identidad en su condición de criaturas de Dios, del cual dependen en todo.  La Creación es «para la gloria de Dios» (Denz 3025).
El bien de todo ser vivo consiste precisamente en servir a la gloria de Dios su Creador, y su belleza remite a Él.
«Según esto, Dios es el Autor que tiene plena autoridad sobre la Creación, como “Señor de cielo y tierra”, y Él hace participar de su autoridad a ciertas criaturas. En efecto, el mundo no es un montón informe de criaturas, en el que todas serían iguales y meramente yuxtapuestas, sino un todo orgánicamente unido, con partes siempre desiguales y complementarias. » (Iraburu-Rivera, “Síntesis de espiritualidad católica”, 1ªP, 1. Gratis Date)
En la espiritualidad criatiana, el amor a la Creación consiste, ante todo, en contemplar la presencia de Dios en sus criaturas. Como dice San Agustín:
«No hizo Dios , para que le conocieras, letras de tinta, sino que puso ante tus ojos las criaturas que hizo.»
El cristiano ama a todos los seres vivos encontrando a través de ellos la obra de Dios, su sabiduría y su bondad.
Asimismo, la espiritualidad creacional cristiana, a diferencia del cosmocentrismo ecologista, nos conduce a darnos cuenta de la dignidad del hombre en Jesucristo. Dios sometió al hombre todas las criaturas (Sal 8, 7) y este señorío es cristocéntrico, porque Cristo es Señor «del cielo y de la tierra» (Mt 28, 18).
«todo es vuestro , vosotros de Cristo, y Cristo de Dios” (1 Cor 3, 23)
CATECISMO 299 Porque Dios crea con sabiduría, la creación está ordenada: “Tú todo lo dispusiste con medida, número y peso” (Sb 11,20). Creada en y por el Verbo eterno, “imagen del Dios invisible” (Col 1,15), la creación está destinada, dirigida al hombre, imagen de Dios (cf. Gn 1,26)
El sentido ecologista de la yuxtaposición desordenada de criaturas en un plano acabado de igualdad, como se muestra en la proyección,  se opone a la doctrina católica, que enseña que la creación está ordenada, y que lo está en orden a un fin, que es su propio acabamiento en Cristo.
En efecto, la Creación NO SALIÓ ACABADA de las manos del Creador, no salió ya perfecta, aunque posea perfecciones propias. Está en estado de via hacia un perfeccionamiento que anhela, y que sólo Cristo puede darle.Por eso NO TIENE SENTIDO UNA PROYECCION NO CONFESIONAL.
CATECISMO 302 La creación tiene su bondad y su perfección propias, pero no salió plenamente acabada de las manos del Creador. Fue creada “en estado de vía” (in statu viae) hacia una perfección última todavía por alcanzar
 
IV.- LA PROYECCIÓN Y LA VISIÓN CRISTIANA DE LA CREACIÓN. LA CREACIÓN CAÍDA POR EL PECADO. LA ESPERANZA DE LA TIERRA NUEVA
En la proyección se muestra una imagen idílica de los seres vivos,sólo afeada por males sitémicos del mundo tecnocivilizado.
Por eso, afirmamos que la película no presenta una espiritualidad creacional, sino una pseudoespiritualidad ecologista de corte novaeriano (velas, imágenes sedantes, colores relajantes, armonías fluyentes y formas abstractas tipo hinduista, monjes budistas, etc…).
Para el cristianismo, sin embargo, la Creación ANHELA ser restaurada por Cristo, porque está sometida a la corrupción del pecado.
La Creación y sus criaturas está deformada por el pecado original, y AUNQUE NO HA PERDIDO SU BONDAD ORIGINARIA, Y AÚN REFLEJA A SU CREADOR POR SUS PERFECCIONES PROPIASestá afectada por el desorden originado.
«Por tanto, tal como el pecado entró en el mundo por un hombre, y la muerte por el pecado» (Rom 5, 12)
«En efecto, toda la Creación espera ansiosamente esta revelación de los hijos de Dios. Ella quedó sujeta a la vanidad, no voluntariamente, sino por causa de quien la sometió, pero conservando una esperanza. Porque también la Creación será liberada de la esclavitud de la corrupción para participar de la gloriosa libertad de los hijos de Dios. Sabemos que la Creación entera, hasta el presente, gime y sufre dolores de parto.» (Rom 8, 19-22)
Cristo la restaurará. Cristo es su esperanza.
Como enseña el Catecismo:
«1046 En cuanto al cosmos, la Revelación afirma la profunda comunidad de destino del mundo material y del hombre:
 «Pues la ansiosa espera de la creación desea vivamente la revelación de los hijos de Dios […] en la esperanza de ser liberada de la servidumbre de la corrupción […] Pues sabemos que la creación entera gime hasta el presente y sufre dolores de parto. Y no sólo ella; también nosotros, que poseemos las primicias del Espíritu, nosotros mismos gemimos en nuestro interior […] anhelando el rescate de nuestro cuerpo» (Rm 8, 19-23).
 1047 Así pues, el universo visible también está destinado a ser transformado, “a fin de que el mundo mismo restaurado a su primitivo estado, ya sin ningún obstáculo esté al servicio de los justos", participando en su glorificación en Jesucristo resucitado (San Ireneo de Lyon, Adversus haereses 5, 32, 1).
1048 “Ignoramos el momento de la consumación de la tierra y de la humanidad, y no sabemos cómo se transformará el universo. Ciertamente, la figura de este mundo, deformada por el pecado, pasa, pero se nos enseña que Dios ha preparado una nueva morada y una nueva tierra en la que habita la justicia y cuya bienaventuranza llenará y superará todos los deseos de paz que se levantan en los corazones de los hombres"(GS 39).
Nada de esto está presente en la proyección
V.- VALORACIÓN CRÍTICA
La presentación audiovisual proyectada sobre la fachada del corazón de la cristiandadposee evidentes rasgos de “espiritualidad ecológica” no cristiana:
yuxtaposición de seres en sentido lineal, carácter sedante y narcótico de las imágenes, titanismo visual, religiosidad orientalista, gusto por lo exótico, substitución de la noción del pecado por el de daño sistémico, hipótesis de problemático valor científico presentada como tesis probada, pelagianismo indigenista, etc.
No presenta, por tanto, la espiritualidad creacional propia del cristianismo, sino la visión ecologista de la posmodernidad.
Nos parece pues altamente INCONVENIENTE, más aún teniendo en cuenta su carácter eclesial.
La Iglesia tiene el deber de educar en el sentido de lo sagrado, no rebajarlo, ni reducirlo, ni fomentar productos de potencia desacralizante. Profanar con productos aconfesionales un lugar sagrado no parece un modo adecuado de hacerlo.
Fomentar el amor a la Creación, tan necesario hoy día, ha de hacerse, en nuestra opinión, fomentando la auténtica espiritualidad creacional de la tradición cristiana. Sólo así encuentra su sentido la belleza de las imágenes de la naturaleza, quedando referidas a su Creador y no a sí mismas en un círculo vicioso del que es imposible salir sin Cristo.
Sólo así atenderemos el anhelo de las criaturas, que esperan ansiosamente la revelación de los hijos de Dios (Rom 8, 19).
 
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