viernes, 25 de diciembre de 2015

El Gozo De La Navidad




¿Dónde estabas cuando... los ángeles gritaban de alegría? 
Job 38:4, 7 

Entre el año 27 a.C. y el 180 d.C., el mundo mediterráneo disfrutó de lo que la historia llama Pax Romana... —la paz romana. Fue un período de paz y prosperidad sin precedentes, producto de la dominante presencia del Imperio Romano. Se construyeron caminos y acueductos, se modernizaron las ciudades, el dominio de la ley trajo estabilidad y se toleraban las religiones. En este período de la Pax Romana nació el Príncipe de Paz. 

Habrá quien pueda preguntar: "¿Qué necesidad había de un príncipe de paz si existía la paz romana en la tierra?" La paz del hombre es muy distinta a la paz de Dios. La Pax Romana duró solo doscientos años. No es de extrañar que el ángel que se les apareció a los pastores dijera que traía "buenas noticias que serán motivo de mucha alegría para todo el pueblo" (Lucas 2:10).

Los ángeles ya se habían regocijado sobremanera cuando el Hijo de Dios, a través del cual todas las cosas fueron creadas, estableció los cimientos de la tierra (Job 38:1-7). ¡Ahora, el mismo Hijo vendría para habitar la tierra que él había creado! El gozo que solo conocían los ángeles ahora sería un gozo esparcido a través de la tierra para todos los pueblos. ¿Ha experimentado usted la paz de la que habló el ángel? 

Aunque la paz de Roma terminó, la paz de Dios perdura por los siglos de los siglos.
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